4/2/17

Viaje a Oporto.

Esta semana nos fuimos de viaje a la zona norte de Portugal, con Oporto como destino principal. Decidimos hacerlo en coche para poder parar en otros puntos interesantes a mitad de camino de cara a aprovechar más la estancia.

La primera parada fue en Braga, donde nos acercamos al Estadio Municipal de fútbol, una obra reciente de Eduardo Souto de Moura. A pesar de no poder entrar al recinto, existe una colina por la parte trasera que ofrece unas vistas insuperables del estadio en su enclave rocoso y del resto de la urbe.

Después pusimos dirección a Oporto donde pasamos tres noches.
En esta ciudad de piedras (en los zócalos de los edificios y en los adoquines de los pavimentos) y azulejos, visitamos la zona del centro histórico, que se encuentra en un estado bastante deteriorado. No sé si por la acción de la lluvia o simplemente por la falta de conservación y poco interés por restaurar los edificios antiguos. También fuimos a la zona de las bodegas en Vila Nova de Gaia, pasando por el puente de Luis I, e hicimos vista guiada en una de ellas, con la correspondiente cata de vinos.

Con el metro nos desplazamos hacia Matosinhos y Leça de Palmeira para dar un paseo por las playas y ver las piscinas des Marés y el Restaurante Boa Nova, de Álvaro Siza. También aprovechamos para comer un buen bacalao en la zona portuaria.
Por otro lado, estuvimos en la Fundación Serralves visitando el museo y los jardines.

Más próximo al centro también encontramos la Casa da Música, edificio de Rem Koolhaas, donde recorrimos su interior laberíntico (pero no pudimos entrar en la sala principal, mala suerte).
También nos acercamos a la facultad de Arquitectura, siguiendo con la obra de Siza.

De vuelta a España, hicimos una parada en Marco de Canaveses para contemplar la iglesia de Santa María, otra obra de Siza caracterizada por el minimalismo y la abstracción formal.





Nos quedaron algunas cosas pendientes, pero así tenemos escusa para volver, no?

17/12/16

La Montaña Palentina. Piedrasluengas

El fin de semana pasado anduvimos en Piedrasluengas, la población más septentrional de la Montaña Palentina. Buscando la nieve nos topamos con un ambiente primaveral de sol agradable que invitaba a caminar por las rutas del lugar.

Si bien la formación rocosa más reconocible y cercana al pueblo es peña Labra, la ruta que hicimos fue en esa dirección, buscando la peña Abismo, y aunque no llegáramos, nos quedamos cerca.
Desde allí, este apunte panorámico de la Montaña Palentina como un mar pétreo que invita a respirar y a respetar el silencio sereno sólo interrumpido por la brisa del aire.


Gracias a la gente de Piedrasluengas por acogernos tan hospitalariamente y a la familia que nos acompaña.
Además, estreno libreta Moleskine en formato panorámico y papel de acuarela que me regaló Esther.

1/11/16

Ermita rupestre de Arroyuelos

Gracias al puente festivo del pasado fin de semana hicimos una ruta de un día por la zona de Valderredible, un valle cántabro que se entremezcla con las provincias de Palencia y Burgos.
El entorno presenta una belleza natural inmejorable y más aún en esta época del año en la que los tintes otoñales de los árboles crean una paleta multicolor genuina.
Además, esta zona se caracteriza por la existencia de un gran número de ermitas rupestres e iglesias románicas.

En esta ocasión, centré el apunte en la ermita de Arroyuelos (dedicada a los santos Ascilso y Victoria) que se sitúa en la parte superior del pueblo. A pesar de no encontrarnos a nadie (una sorpresa, grata, en cierto modo) su interior es accesible y se puede colaborar con un donativo voluntario en una hucha situada en la puerta.

Respecto a la formación rocosa exterior, cabe destacar la fuerte presencia que tiene sobre el visitante, la cual avanza en la parte superior del volumen para recoger la entrada de un modo orgánico. Los huecos practicados diferencian perfectamente lo original de la intervención (una lección de sensibilidad, aunque no creo que consciente) y el resultado puede recordar incluso a una estructura ósea.
Una vez dentro, el espacio es envolvente y de dimensiones reducidas. Sin embargo, se distinguen perfectamente las características topológicas de una iglesia cristiana: empezando por la orientación, una nave central rematada con un ábside, una nave lateral separada por un pórtico (de un solo pilar, central), arcos de herradura propios de la arquitectura mozárabe y bóvedas sensiblemente semicirculares.
También hay huellas en la piedra que evidencian la existencia de unos mechinales que formarían una segunda planta (de altura reducida), así como unas escaleras que permiten el ascenso a una especie de triforio situado en la parte superior del acceso.


Tengo que admitir que me ha impactado entender que lo importante fue mantener la estructura compositiva del espacio religioso, más allá del debate tectónico-estereotómico derivado de su proceso constructivo y de la necesidad (o no) de la forma, incluso existencia, de ciertos elementos estructurales.

12/9/16

Mercado de Santa Caterina. Barcelona

Tras otra jornada fugaz en la Cuidad Condal, aproveché media hora escasa para acercarme al mercado de Santa Caterina y hacer un boceto rápido.

Se trata de una cubierta flotante sobre un edificio existente (más bien de un "espacio") en la que destaca el exterior colorido cerámico del mosaico con alusión directa a los motivos frutales y al interior la calidez de la madera combinada con una estructura principal metálica donde cada elemento se desintegra o disgrega para crear un conjunto escultórico y dinámico, siempre desde la perfecta comprensión del hecho constructivo.

El apunte es rápido, sin color y a tinta sobre unas trazas vagas de lápiz visto desde la entrada principal. Mucha gente, mucho sol, mucha prisa...


16/8/16

Iglesia rupestre Santos Justo y Pastor. Olleros de Pisuerga

Hacía mucho desde la última entrada... :)

Aprovechando el puente del 15 de Agosto, nos fuimos de ruta a la zona de Las Tuerces, un increíble enclave paisajístico declarado Lugar de Interés Cultural donde lo más llamativo es el aspecto que han adquirido las formaciones rocosas por efecto de la erosión. Un lugar de paseo, contemplación y contacto con la naturaleza y el tiempo.
Lástima no hacer ningún apunte, ya que me dejé el material en el coche... espero que haya otras ocasiones.

Tras la ruta, nos acercamos fugazmente a Olleros de Pisuerga para visitar la iglesia rupestre de Santos Justo y Pastor. Se trata de una cueva con origen eremítico, con origen entre los siglos IX y X, excavada en el Monte Cildá el cual ejerce la función de fachada principal junto con la espadaña tardía que representa el hito arquitectónico.
En su interior se aprecian varias épocas de "construcción" así como reminiscencias del estilo románico en la configuración espacial de las bóvedas de cañón. Cobran también especial importancia los "pilares" originales, que son continuidad de la misma montaña pero con un tallado que imita columnas.
Finalmente, también se encuentra algún vestigio que evidencia un interior con pinturas rupestres.



Se trata de un ejemplo de arquitectura rupestre que merece la pena visitar por sus grandes dimensiones y buen estado de conservación.
Gracias a Esther por la compañía, como siempre ;)